Diego Rosso fue gerente y uno de los pilares de la multi premiada bodega Achaval Ferrer. Acompaña este proyecto desde sus comienzos donde participó activamente en el descubrimiento de fincas como Bella Vista, Altamira, Piedras Viejas y Medrano, que producen desde hace tiempo vinos realmente excepcionales.

 

Su familia está ligada a la industria del vino en Mendoza desde sus comienzos. Corría el año 1893 en Mendoza y el bisabuelo de Diego, el español José Díaz Valentín, se asoció con su cuñado Miguel Escorihuela, para desarrollar viñedos en distintas zonas de la provincia y fundar nada menos que la famosa bodega de Godoy Cruz. Esta tradición fue pasando entre generaciones y distintos emprendimientos vitivinícolas hasta llegar a la actualidad donde Diego Rosso es el propietario de la finca de donde provienen las uvas para sus exclusivos vinos. En San Pablo Tupungato, se despliega esta extraordinaria parcela que fue parte de las originales 700 hectáreas que desarrollaron sus antecesores en el año 1950.

 

Cuenta tanto con viñas antiguas que datan del comienzo de la misma como nuevas, con variedades Malbec, Pinot Noir y Semillón. En este singular entorno, sus viñedos al pie de la cordillera de los Andes están emplazados en pendientes que se forman por la disposición natural de arroyos de deshielo, rodeados de frutales y bosques añosos. Este micro-terroir único del valle de Uco que va desde los 1300 a los 1500 metros de altura sobre el nivel del mar y donde las vides viven situaciones realmente extremas, permite obtener resultados inmejorables, preservando en el vino y de forma notable tanto los sabores primarios como la acidez natural de la uva.

 

Visionario y de espíritu emprendedor, Diego logró capitalizar en sus propios vinos esta rica herencia vitivinícola y las muchas vendimias trabajando y aprendiendo junto al notable enólogo y amigo, el italiano Roberto Cipresso.

 

Es así como desarrolló sus propios y expresivos Pinot Noir, Malbec y Semillón Dulce, sin filtrar y elaborados en producciones muy limitadas.

Diego Rosso

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Diego Rosso fue gerente y uno de los pilares de la multi premiada bodega Achaval Ferrer. Acompaña este proyecto desde sus comienzos donde participó activamente en el descubrimiento de fincas como Bella Vista, Altamira, Piedras Viejas y Medrano, que producen desde hace tiempo vinos realmente excepcionales.

 

Su familia está ligada a la industria del vino en Mendoza desde sus comienzos. Corría el año 1893 en Mendoza y el bisabuelo de Diego, el español José Díaz Valentín, se asoció con su cuñado Miguel Escorihuela, para desarrollar viñedos en distintas zonas de la provincia y fundar nada menos que la famosa bodega de Godoy Cruz. Esta tradición fue pasando entre generaciones y distintos emprendimientos vitivinícolas hasta llegar a la actualidad donde Diego Rosso es el propietario de la finca de donde provienen las uvas para sus exclusivos vinos. En San Pablo Tupungato, se despliega esta extraordinaria parcela que fue parte de las originales 700 hectáreas que desarrollaron sus antecesores en el año 1950.

 

Cuenta tanto con viñas antiguas que datan del comienzo de la misma como nuevas, con variedades Malbec, Pinot Noir y Semillón. En este singular entorno, sus viñedos al pie de la cordillera de los Andes están emplazados en pendientes que se forman por la disposición natural de arroyos de deshielo, rodeados de frutales y bosques añosos. Este micro-terroir único del valle de Uco que va desde los 1300 a los 1500 metros de altura sobre el nivel del mar y donde las vides viven situaciones realmente extremas, permite obtener resultados inmejorables, preservando en el vino y de forma notable tanto los sabores primarios como la acidez natural de la uva.

 

Visionario y de espíritu emprendedor, Diego logró capitalizar en sus propios vinos esta rica herencia vitivinícola y las muchas vendimias trabajando y aprendiendo junto al notable enólogo y amigo, el italiano Roberto Cipresso.

 

Es así como desarrolló sus propios y expresivos Pinot Noir, Malbec y Semillón Dulce, sin filtrar y elaborados en producciones muy limitadas.